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Mostrando entradas de julio, 2022

Tierra prometida

  En la historia de la salvación, Egipto representa un lugar de opresión y esclavitud. Dentro de las murallas de la ciudad de Egipto se entremezclan las personas que siguen a Dios y las personas que siguen al diablo; las personas que aman la verdad y las que aman la mentira. En nuestro Egipto personal es imposible vencer si no es con la fuerza liberadora del “Yo soy”. La misma fuerza liberadora y devastadora que empujó a Moisés a Egipto para liberar al pueblo de Israel. La misma fuerza liberadora que nos lleva a dejar nuestras vidas cómodas para visitar a un enfermo, dar un consejo, dar de beber al sediento. Es la fuerza del Dios vivo la que libera de Egipto, no son nuestras fuerzas. Cuando Dios actúa en la tierra que tenía esclavizado el pueblo de Israel no lo hace por sus méritos ni por ser el pueblo elegido, lo hace movido por sus súplicas. A Dios no le sorprende nuestras proezas. El puso en nosotros todo lo que tenemos, El ya lo dispuso así. A Dios le mueve nuestra súplica,...

Hijos predilectos

  Hoy en día, podemos comparar la mirada y el afecto de los demás con una montaña rusa en la que las personas vienen, van, dan vueltas, suben y bajan. Entre el bullicio de la gente y el ruido desenfrenado de nuestra forma de vivir, la mirada de los demás parece disolverse, llegando incluso a ver sin ver, sin percibir, sin contemplar al otro. Igual de fácil es perderse a uno mismo que perderse entre las multitudes, posiblemente porque la sociedad sea un reflejo del interior de la persona. Pareciera que nuestros pensamientos tuvieran solo un tiempo de acción, que pocas veces lleguen a dar fruto. Da la sensación de que corremos hacia un abismo y que cuando nos precipitamos sobre el mismo le demos las gracias por estar ahí. Es nuestra mayor confusión, pensar que por mucho que hagamos, pensemos, programemos, podamos llegar a ser quienes estamos llamados a ser desde toda la eternidad. Estar en la carrera de los logros personales y personalizados, en la competición del yo, en el ensal...