Expectante
Expectante
Oh noche oscura, llegas sin avisarme,
el aviso es como un murciélago en
su cueva,
esperando un retoño de luz para
volar a la garganta
de alguien. Noche oscura y errante.
Llegas para apagarte, siempre
pronto, siempre tarde.
El Cristo conoció tus embates en Getsemaní,
donde confluyen las esperanzas
de Aquel que es la Vida.
¿Dónde fuiste noche oscura?
¿Dónde te quedaste?
En los clavos del madero del amor suplicante
aflora el sufrimiento
del que ama hasta la sepultura.
A un amor así, ¿Quién podrá negarse?
Oh noche oscura, nos avisas
de que el amor sufrido
es el verdadero amante.
Amor que asalta al alma y la muda hasta cambiarte,
Como Cristo, siendo eterno,
se hizo efímera y putrefacta carne,
Volátil y triste, sujeta a lágrimas y al amor de un Dios amante.
Te pareces a mí, noche oscura. Siempre
expectante,
como una flor que en la noche duerme, y su dormitar espera
al que pagó por nuestras rebeliones el precio de su propia sangre.
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